sábado, febrero 12, 2005

Capitalismo?

Cuando yo era niño (típico comienzo de MacGyver, que entre paréntesis ahora está viejo y canoso haciendo una serie de ciencia ficción..."había en mi frente/tantos inviernos/que también ella/tuvo piedad" dice el tango. En fin.) era un firme anti-izquierdista, convencido capitalista y lleno de argumentos para discutir con cualquiera. Claro, eran los ochenta, el muro de Berlín todavía no había caído, y el debate era obligado para cualquiera que le interesara la política.

Algo interesante que siempre surgía en las charlas, tanto con gente que pensaba como yo como con contrarios, era que el comunismo "nunca había sido aplicado". Era "todo muy utópico" y realmente Marx nunca había hablado de nada ni remotamente parecido a lo que terminó haciendo Stalin, y ni siquiera Lenin lo había entendido, and the female sea by car. Como arma de debate, era espectacular: no tenían que defender los horrores de Rusia o China y seguían convencidos de su idea. (como ahora diría Mondongo: "muy hábil")

Mientras que yo, siempre del lado más incómodo (por desgracia eso no cambió con los años) tenía que defender un sistema lleno de niños desnutridos, gente sin casa e injusticias por doquier. Imagínense cómo lo haría, con mis trece añitos. Hasta voté a la Alianza Liberal en las elecciones del centro de estudiantes -para escandalizar a mi madre, obviamente- .

Lo bueno de aquellos años es que había algunas seguridades, sobre todo en cuanto a definiciones: todos sabíamos qué era la derecha (o centro, como se hacía -y todavía hace llamar en Argentina), qué era la izquierda, y de qué lado estaba cada uno. O te decían "zurdito subversivo" o "facho hijo de puta" y estaba todo muy claro.

Ahora, leyendo a Mondongo me doy cuenta de qué lejos que han quedado esos años de certidumbres:

Página/12 ahora es de Clarín, es decir del multimedio más poderoso del país, y es la patética sombra de aquello con lo que era tan divertido estar en desacuerdo (en mi caso). Algo así como un Clarín-diet para porteños de clase media bienpensantes que quieren demostrar(se) que todavía tienen ideales. Irónicamente, y Orwell sonríe desde su tumba, lo que era un diario contestatario ahora es propaganda oficial: hay que mantener la ficción de que K. es "de izquierda" entonces se lo apoya sin importar qué haga. Las publicidades de presidencia son difíciles de no notar, adornando todo el diario. Y en otra simpática ironía, es notable como, ya seis años luego de su muerte política, Menem es ubicuo: en los chistes, en los titulares, en los pirulos de tapa. P/12 todavía vive en los 90 -su época de gloria- y todavía debate con el mismo interlocutor, sin darse cuenta de que ya no existe más. En la reafirmación de su antimenemismo, el lector ideal de p/12 se siente puro, y es necesario mantener su figura vigente, porque como bien saben los que manejan a Bush, tener un enemigo es fundamental.

Otra certidumbre por el tacho es el tema de izquierdas y derechas, y si no se puede saber ni siquiera ESO, ¿qué se puede saber?

Me da hasta un poco de pudor escribir que K. no es ni remotamente de cualquier cosa que pueda definirse como izquierda. Es tan obvio que a veces me enternezco viendo a gente diciendo que es "progresista" o el eufemismo du jour. Sin mencionar siquiera el origen fascista del peronismo, algo que no importa por 1945 y Perón sino por ahora, hoy, cuando la patota de la unidad básica te quema el boliche del gran buenos aires por no arreglar, o López Echague se tiene que exilar por escribir un libro sobre cómo Duhalde es mafioso, asesino y narco, porque casi matan a su hijita. Y sorprendentemente es el mismo Duhalde que llevó al poder a K., que es su principal defensor y sostén, y que le dejó algunos ministros (entre ellos el más importante). Cosa 'e mandinga.

Pero no, K. habla bien de Fidel y se abraza con Chávez (un militar golpista, "de izquierda" porque supongo que nadie es perfecto) y nuestro lector de Sábato y oyente de Gieco delira. "¡Es uno de los nuestros!" No importa que arregle con el fondo, pague más que los anteriores, apoye a cuanto gobernador menemista y mafioso haya por el país...son cuestiones de marketing. Y este producto sale como "de izquierda" en talle medium...como tu remera del Che.

Sigo con más certidumbres que no lo son más en el próximo post, si no se aburrieron. (Y quizás llegue a por qué el post se llama "Capitalismo?")

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

ES LA PRIMERA VEZ QUE ENTRO ACA -NO SÉ CÓMO LLEGUÉ-, Y ME PARECEN EXCELENTES LAS IDEAS QUE EXPONEN Y LA FORMA EN QUE LO HACEN. MIS FELICITACIONES Y PROMESA, DE SEGURO, DE VOLVER A LEERLOS POR ESTE MISMO CANAL.

UN ABRAZO

NACHO

4:04 PM  
Blogger Daniel said...

Ah! Otro que ingresa al club de los que no están tan seguros! Menos mal que ya somos muchos (¡si no nos faltaran -por definición- códigos comunes como lecturas, ideas políticas y vivencias corralitescas indexadas por CER, haríamos un buen 13% para un partido que no nos represente pero que nos contuviera!)
¡No me siento solo! Antes tampoco, ¡pero no se, quizá sí!.
Si vivistes los ollazos sin expectativas, si cada vez que lo vez a Chacho Alvarez te sentis identificado (ese es otro que no sabe: no sabe pogqué guenuncio, pogqué ahoga igual anda dando vueltas, ni pogque tiene la guemota sensación de que en algun momento todos se avivan y lo guecagan a tgompadas), si Artaza ya te cae mas antipático que un remate hipotecario, y si que Moria sea candidata no te asombra...
SOS ARGENTINO, MAN!!!!

4:38 PM  

Publicar un comentario

<< Home